¿Imaginas unos baños árabes privados, independientes y sin límite de tiempo para su uso?.
En la Almazara de San Pedro hemos convertido los antiguos aljibes donde se almacenaba el aceite en cuatro estancias asignadas a cada habitación con agua caliente a 36º, una iluminación tenue que surge del agua como por arte de magia, música adecuada, aromas suaves y bancadas a diferentes alturas donde encontrar la posición más relajante.
El agua caliente brota permanente desde unas ánforas situadas en altura proporcionando un relajante sonido al caer sobre la superficie, que alcanza una profundidad máxima de 60 cm.
Cada uno de estos aljibes cuenta con puerta independiente y con cerradura, por lo que no es necesario el uso de prendas de baño.
El sistema de depuración es permanente e independiente, mediante hidrólisis e ionización cobre-plata de última generación. El agua de las instalaciones surge a 180 metros de profundidad en inigualables condiciones de pureza.
El uso del aljibe asignado a cada habitación es de libre acceso a cualquier hora para los huéspedes salvo un breve periodo de limpieza y mantenimiento entre las 11 y las 13 h.
Además de las instalaciones comunes (Restaurante-bar de la más alta categoría gastronómica, piscina, jardín, terrazas, zona de baños árabes y diferentes terrazas), la Almazara cuenta con cuatro espaciosas y originales habitaciones que garantizan la independencia e intimidad de los huéspedes ya que tienen acceso directo al jardín y unos enormes muros de piedra que las separan.
Todas las habitaciones son similares. Cada una de ellas está equipada con colchones de 180 cm. y almohadas de látex de la máxima calidad de la exclusiva marca Lo Mónaco. Dispone, además, de calefacción, aire acondicionado frío calor, televisor digital TFT, conexión Wi-Fi de acceso gratuito (siempre que Telefónica lo permita), secador de pelo profesional a petición del cliente, set de aseo completo personalizado, ducha termostática de lluvia, albornoces, zapatillas y toallas bordadas... La decoración de las mismas es sencillamente espectacular, cómo sólo suele verse en las revistas: lavabo de acero integrado en el dormitorio, paredes bañadas en color oro, muebles de obra con aire minimalista, tragaluces en los techos, puertas con cristales de semi-espejo…¡Cada detalle es una sorpresa!